Sufrir de copla

La copla es el género musical por reivindicar en España. Así lo digo y así lo siento. Reconozco que nunca he sido capaz de valorar el arte del cante flamenco, pero a mis oídos la copla va más allá de ser un mero estilo folclórico, pues combina con talento sus melodías efectivas con letras con una capacidad narrativa que pocos géneros han podido imaginar. Y es que cada canción de copla tiene en sí una historia. Pero no de estas del pop de mensajes simplones y manidos como “me hiciste daño y ahora soy fuerte” o “te quiero, uh, uh, uh”. En la copla hay enjundia, historias con principio y fin, casi largometrajes en 3 minutos. Y drama, sobre todo hay mucho drama.

concha piquer desnuda

Concha Piquer fue la primera y definitiva diva de la copla.

Es también la copla un retrato de una sociedad, machista hasta decir basta, donde la mujer tenía un papel preasignado muy jodido desde el que prácticamente sólo podía soñar con amar, y si acaso ser correspondida. Muchos sujetadores quedaban por quemar y muchas actrices del destape por enseñar los senos para llegar hasta la situación de casi igualdad de hoy día. Es por esto que la copla quedó tan denostada en los ochenta, desde donde se la veía como la reminiscencia del franquismo, un símbolo de una etapa a olvidar.

Evidentemente nadie querría volver a aquella época, o sí, pero si lo vemos como lo que era, un retrato exaltado de la sociedad del momento, es incomparable. Y hay que amarlo. Esos dramas, ese sufrir, ese rasgarse las vestiduras por el hombre que hace lo que se le antoja mientras tú eres una pobre desdichada. ¿A quién no le va a gustar?

Ellas así lo cantaban, aunque en la vida real fuesen triunfadoras que llenaban teatros y viajaban de allá para acá con el baúl lleno de lujosos trajes de volantes. Ellas sufrían sobre las tablas como las señoras de entonces sufrían al otro lado del transistor a través del que les llegaban aquellas historias de andaluzas desquiciadas de amor. Historias, sin embargo, nacidas de la pluma de hombres como los que formaban el mítico trío Quintero, León y Quiroga, que dieron rienda suelta a su, en cierto modo machista, creatividad.

Sin embargo, aunque ese machismo se plasme en las formas y los procederes de los personajes de la copla, el enfoque y el sentimiento es totalmente femenino. La copla sale de las entrañas. O más bien, la copla sale del mismo coño. No en vano, a las vaginas de prominentes labios mayores se les llaman “de bata de cola”.

2 thoughts on “Sufrir de copla

  1. Blani
    1 mayo, 2013 at 4:22

    Muy fan incondicional … Por mi salud yo te juro que eres para mi lo primero, que me duele hasta la sangre de lo mucho que te quiero … me sale del mismo.

    1. Álvaro Onieva
      3 mayo, 2013 at 18:24

      Me encanta que te duela la sangre por mi, Blani <3

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