Apuntes para la boda que nunca tendré (Parte 1)

He cogido varias ideas de 'Once upon a time' para mi boda. Me gusta que el altar sea circular y quede rodeado por los invitados, aunque yo no tendré tantos.

He cogido varias ideas de ‘Once upon a time’ para mi boda. Me gusta que el altar sea circular y quede rodeado por los invitados.

No me voy a casar, lo estoy viendo venir. No cumpliré la #78. En un par de semanas se casará mi amiga Rosa, la primera de nuestra generación que dará el sí quiero a su novio y eso me hace sentir un poco más viejo. Que se me pasa el arroz. Mi amiga Julia era mi seguro de boda para casarnos a los 40, pero me temo que ella acabará felizmente unida a su actual novio para siempre, mucho tendría que cambiar la cosa para que no fuese así porque son tal para cual. Pero que crea que a estas alturas ya difícilmente me case no significa que no quiera hacerlo y me imagine cómo sería mi día especial.

Hace poco un compañero de LittleBit, Íñigo, bajó a Madrid y quedé con él para conocernos en persona y vino también Pablo. Reunión a tres. Y entre los temas que de conversación que tuvimos ante el café salió el de si queremos o no casarnos. A Íñigo no le llamaba mucho la atención esta idea, sin embargo a Pablo le pasa como a mí, que lleva mucho tiempo pensando en cómo le gustaría que fuese su boda. Yo lo tengo todo pensado, aunque dejo cierto margen al cambio para que quien venga pueda poner su granito de arena. Un granito sólo.

Tengo que aclarar, antes que nada, qué significa para mí la boda. No creo que hacer un sarao y firmar un papel cambie nada en el transcurso de una relación de pareja, pero me parece bonito hacer una fiesta en la que compartas con tu amigos y familiares el amor que os profesáis y brindéis por ello. Debe ser algo poco solemne, divertido y muy representativo de quienes sois. Y yo que soy un poco freak ya os imaginaréis que mi boda no puede ser muy normal. Pero sobre todo, es un día para que nadie te robe el protagonismo.

Éstos son los apuntes que tengo para mi boda, la que nunca tendré. Pero antes de que los leáis, he de advertir que si alguien de mi entorno me roba éstas ideas para su enlace nupcial le haré Sorry I’m late como Katherine Mayfair o Regina.

El enclave

Aún tengo que encontrar el sitio perfecto, pero puede ser algo así. Foto: Emilio

Aún tengo que encontrar el sitio perfecto, pero puede ser algo así. Foto: Emilio

Tengo claro que me quiero casar en la naturaleza, en el campo. Dónde exactamente no lo sé, tengo que encontrar un rincón bonito por la sierra de Guadarrama. Me gustaría que fuese en una especie de mirador, desde el que se vea un gran valle con el sol de fondo. La boda tendría por tanto que ser en primavera-verano, para que no nos llueva, aunque no en época de demasiado calor por el tema del traje, que ya explicaré con detenimiento pero os adelanto que iré de príncipe.

Llegaría al lugar de la ceremonia a caballo, paseando con mis invitados siguiéndome en plan séquito. Cuidado que el bicho no os cague encima. Al llegar habría allí un cenador o un arquito con flores (el color aún no lo he decidido) bajo el cual nos casaríamos. Muy sencillo y bien integrado con el entorno. El rollo de noche con farolillos me llama mucho, pero realmente no es práctico.

Mi idea anterior era que tras el sí quiero nos montásemos en un parapente y marcharnos volando hacia el horizonte, para caer en un sitio donde nos espere un coche que nos lleve al hotel de la noche de bodas. Visual y narrativamente es una idea muy guay porque te vas en el momento álgido de la boda de una forma efectista, pero creo que mis invitados me odiarían si después de hacerles subir al campo vestidos de faralae no me quedo con ellos a papear.

Quien nos case

Punto conflictivo, porque no quiero que quien nos case sea más amigo de uno que de otro pero tampoco me interesa que sea un desconocido, a menos que me case, no sé, Paulina Rubio. Creo que optaría por una persona que haya sido muy testigo de nuestra relación, pero realmente no tengo claro este tema.

Actualización: Tras mucho madurarlo, he decidido que lo mejor es que NADIE nos case. Si la boda no es judío-cristiana, ¿por qué tiene que haber alguien que imite la figura del cura? Me parece más bonito y real que los dos contrayentes lleguen al altar, se digan lo que tienen que decirse, se hagan las promesas que vean convenientes, y sean ellos mismos quienes sellen su unión, ¿no os parece?

La ceremonia

Mi boda va a ser un collage de cosas molonas, como esto de 'Juego de Tronos'.

Mi boda va a ser un collage de cosas molonas, como esto de ‘Juego de Tronos’.

No habrá ni iglesias ni ayuntamientos ni juzgados. Me decanto por la opción de ir a firmar un día en vaqueros los papeles oficiales y hacer otro día lo que para mí es la boda “de verdad”, la fiesta. Lo más importante es que tiene que ser una boda espectacular, que mantenga el interés del espectador de los invitados y que se llore. Que se llore mucho.

Ambos llegaríamos al bonito enclave que os describía antes y nos juntaríamos en el altar. Mi padrino diría algo así como “Yo, Fulanito de tal, parentesco/relación de Álvaro, le entrego en este altar siendo consciente del amor que siente por (nombre)” y el otro padrino haría lo propio. Una vez allí, la persona que nos case diría unas palabras y luego pasaría el turno a los padrinos para que lean algo sobre cómo han visto crecer este romance. Algo cortito, que nos ponga las lágrimas a punto pero que no eclipse lo que viene después.

Tras esto, nos entregaríamos las arras. Este tema lo desarrollaré en el siguiente post que haga sobre la boda.

Entonces nos leeríamos los votos mutuamente. Aquí sí tienen que ser textos muy de llorar y rasgarse las vestiduras, de recordar el día en que nos conocimos, los momentos de sufrimiento y los de alegría, recitando los sentimientos que te han llevado a estar aquí este día. Me gustaría que le lectura de los votos se hiciese con las manos unidas con un lazo, como en las bodas de ‘Juego de Tronos’, aunque en vista de lo mal que salen allí los matrimonios ya no sé si atreverme. De las bodas de la serie también me gusta lo de ponerle un manto por encima al otro.

Después de los votos pronunciados desde el corazón, en lugar de que el que casa nos pregunte si nos queremos casar o no, creo que es más bonito que cada contrayente se lo pregunte al otro para que dé el sí quiero. Y por fin, el beso de los novios. No puede haber nada después del beso porque es el punto álgido. Por eso no me gustan las bodas religiosas, porque tras ésto se ponen a dar gracias, hacer peticiones y demás, y corta el rollo del momento.

Lo bueno de mi idea de boda friki es que no soy muy nazi y dejo la puerta abierta a que la otra persona también meta sus frikadas, y aunque yo vaya a vestirme de príncipe no me importa que se vista de Jessica Rabit, de Spiderman o de lo que le dé la gana. Otro día os contaré otros puntos importantes sobre mi boda, como qué música usaré o cómo será mi traje.

7 thoughts on “Apuntes para la boda que nunca tendré (Parte 1)

  1. marpe
    20 junio, 2013 at 22:29

    yo si de verdad.deseas esto.nos casamos con 40 años!! pq esto hay q hacerlo! pq mola! yo me.recaso si hace falta! serias mi marido-amante (hay q crear un termino nuevo para este tipo de relacion q rompe todas las reglas)! aunq se q tienes por ahi a tu media langosta! pq quien no va a querer un alvaro en su vida, por favor! tu llevas 26 años en la mia! y no te cambiaria por nada! jejje ale chimpun

    1. Álvaro Onieva
      21 junio, 2013 at 12:44

      Jajaja me parece perfecto! Aunque te cases con Luisao, si a los 40 llego soltero te recasas conmigo, ya le pediré tu mano la próxima semana para que luego no se oponga :P

      1. marpe
        21 junio, 2013 at 17:34

        hecho!

  2. marpe
    20 julio, 2015 at 18:52

    Yo mantengo mi proposición del 21 de junio de 2013 jajaja

    1. Álvaro Onieva
      20 julio, 2015 at 19:12

      Jajaja me ha dado un nosé-qué cuando he releído el artículo y he visto eso de que NO ESTABAS CASADA Y AHORA SÍ. Me alegra saber que mantienes tu palabra! :D

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