Canciones nivel: Tan mala que es buena (I)

tan mala que es buena yurena

Ella te reclama como su macho, ¿aceptas la llamada?

Hay canciones malas que me encantan, esas que meto en la categoría de tan mala que es buena. No son canciones que a otras personas no les gustan pero a mí sí, ni tampoco canciones que al principio no me convenciesen pero acabasen gustándome. Son canciones malas sin concesiones pero que, sin embargo, de tan pésimas que son dan la vuelta y se convierten en buenas. Qué digo buenas, magnas.

Letras locas cargadas de valores morales cuestionables, ritmos rompetímpanos, vestuarios imposibles… Un ranking de 5 obras de arte para la posteridad.

Sergio Contreras – Yo no quise dañar tu corazoncito

Ritmos urbanos sería el eufemismo que usarían en cualquier radiofórmula para hablar de una canción que, como esta, parece obra de un pandillero que lo mismo te roba el iPhone que el corazoncito. Porque los chonazos como Sergio también tienen sus sentimientos. Y no quieren dañar el de los demás, porque son muy empáticos.

Mejores frases por entonación macarra: “lo reconozco, ese daño que tu estas sintiendo lo causo yo, lo creo yo” y “me da coraje, intentarlo no se cuantas veces, coraje”.

Lo peor: el innecesario flamenqueo del tal Fernando.

El cúlmen: ¡NO ME CULPES, NO! (tá-tá-tá)

Las Ketchup – Bloody mary

Una de las más vergonzosas actuaciones de España en Eurovisión de los últimos años, y sin embargo un temazo a posteriori. Porque en aquel momento la odié, pero con el tiempo caí rendido a sus pies. Y es que es tan fea y tan hortera que, de repente, tiene algo muy chulo. El indie del flamencopop, o algo así. Desde luego la coreografía con las sillas de oficina y la bailarina calva dando saltos no fueron la puesta en escena más acertada, pero el ‘Bloody Mary’ de las Ketchup, obra de aquel Queco que se forró con un onehitwonder-nowonder que no quiero recordar, tiene momentos maravillosos en su letra. Analicemos el comienzo:

Juro por Dios que no quise pero esta pegao, todo fue limpio y certero. (¿pegao por qué?)
Yo era la otra, la tonta, será pringao, chulito de medio pelo. (no guapa, la pringada eres tú que eres la otra)
Maravillosa me puse, lo he dejao tirao, chico martini perverso (fan de ponerse maravillosa como sinónimo de altivez)
mucha palabra de lava tiene el desgraciao, pero este a mi no me engaña (si eras la otra, yo creo que algo sí te engaña)

Más adelante destaco la frase: Por dentro muere y yo loca.
Pero si hay que quedarse con algo, la cumbre lírica del tema llega en el estribillo con ese asesinato gramatical que es:
Hubiera o hubiese habido un buen vacilón
pintaba pluscuamperfecto.
ARTE LOGSE.

¡Ah! Y no olvidéis que el Bloody Mary es la bebida hecha con tomate, y ellas son las Ketchup, hijas del tomate. Nada es baladí en este asunto. Lo dicho, ¡tan mala que es buena!

Rebecca Black – Friday

Un viral que reventó internet hace un par de años y un clásico moderno imperecedero. La voz nasal de esta adolescente que quería irse de party con sus amiguis del high school se nos metió en la cabeza como una taladradora, para siempre. Pegadiza es, tanto como espantosa. Y el vídeo tenía de todo: rapero, coche, fiesta, efectos especiales cutregenialosos, espíritu de superación y a la amiga fea en la que todos nos fijábamos porque no podíamos creer que no encontrasen a figurantes más agraciadas. Que por cierto, la chica se hizo su propio videoclip.

Tamara – Tú vas a ser mi hombre

La más superviviente de las musas trash de este país nos ha dado grandes hits. Después de su esplendoroso primer éxito ‘No cambié’ y su excelso siguiente ‘A por ti’, María del Mar Cuena Seisdedos o lo que es lo mismo, Tamara, o lo que es lo mismo, Ámbar, o lo que es lo mismo, Yurena, lanzó su primer y único LP llamado ‘Tamara Superstar’ apadrinada por Alaska y bajo la producción de grandes nombres del pop español como Nacho Canut o Carlos Berlanga. Un disco lleno de inunables como ‘Tiembla Tamara’, ‘Amor Caníbal’ o ‘Vete a la porra’ donde destaca el corte que he escogido para esta lista: ‘Tú vas a ser mi hombre’. Un éxito pop a la altura de Madonna o Cher, sin exagerar. Una canción que si fuese de Alaska sería vuestra favorita ever.

“Estoy dispuesta a todo no podrás escapar”. Declaración de intenciones.

Naim Thomas – Funkmenco

Canción de Naim Thomas extraída de su disco ’909 Naimnonaim’ (atención al juego fonético entre el número y el nombre del autor) cargada de rabia. Resulta -presuntamente- que la grosera canción va dedicada a Natalia de OT, con la que estuvo liado. Ciclorama negro, ciclorama blanco, chaqueta negra, chaqueta blanca, ¿qué original, no? Añadamos bailarinas, pectorales de gym y una letra espantosa que acompaña a un ritmo muy pegadizo. Sin límites de vergüenza para un vídeo lleno de detalles.

La originalidad: Funky + Flamenco = Funkmenco
La ordinariez: “Ya aprendiste a sacar pasta poniéndote a cuatro patas”
La expresión sin sentido: “gran capone”
La metáfora visual: la cárcel de cristal hecha con taburetes (0:31)
El FX: las letras escritas con Word.
El vestuario hortera: la camiseta morada con las mangas amarillas a juego con el graffiti de detrás.

¿Las tienes ya en tu lista de reproducción? ¡Próximamente más temazos nivel: tan mala que es buena!

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