Manual del buen stalker: Google

manual-stalker-googleComo adelantábamos en el post introductorio del Manual del Buen Stalker, lo más importante para comenzar nuestra labor de investigación a través de internet y las redes sociales es conocer el nombre de la persona sobre la que vamos a indagar, así como algunos datos que nos puedan ser de utilidad para ir tirando del hilo.

Puede parecer que saber el nombre es algo sencillo, pero no siempre es así. Tal vez conozcamos a nuestra presa como “la tetona de la charcutería”, “el rubito del (nombre de discoteca)” o con suerte “el Manolillo de Atarfe”. Y aunque el nombre es algo que difícilmente podamos averiguar de la nada, Google nos puede ayudar si tenemos un mínimo de información. Si por ejemplo conocemos el nombre y la profesión, pero no el apellido, podremos intentar completar la información con Google. Búsquedas como “Paqui + Panadera” o “Saúl + Diseño gráfico” pueden sorprendentemente acercarnos a nuestro punto de interés. También nos pueden valer las ciudades, u otros datos.

Si mediante Google no das con el nombre y apellido completo, no desesperes. Quizás Facebook sea tu aliado para esto. Buscando el nombre en la red social azul, con algo de suerte y gracias a la ley de los seis grados de separación (tranquila, no tiene nada que ver con órdenes de alejamiento), es posible que encuentres a tu víctima entre las 100 y las 500 primeras búsquedas. Ánimo y paciencia.

¿Tenemos ya el nombre y apellido? Pues volvamos a Google y empecemos el rastreo. Probablemente la fase Google sea la más tediosa de cualquier proceso de stalkeamiento ya que nos conducirá seguro a muchas búsquedas erróneas o inexactas, y en ocasiones la mayor información que sacaremos es que existe una persona que se llama igual en Sudamérica.

Google es la puerta a los perfiles en varias redes sociales, que son más agradecidas pero ya volveremos a ellas, y además puede descubrirnos ridículos datos de su pasado. Desde la participación en concursos y militancia en foros cual talifán, a descubrir cosas interesantes como la tenencia de un blog (que a la vez puede servir para descubrir en él/ella profundas reflexiones, divertidas chorradas o ser una forma de comprobar que la persona es un border-line de aúpa) o la publicación en prestigiosos medios. Cada persona es un mundo para Google. No te limites a las dos primeras páginas de búsquedas y escudriña bien todo, haciendo uso de tu carácter obsesivo.

Tengamos en cuenta que no sólo debemos probar con el nombre “oficial”, sino que hay que introducir en la barra del buscador todos los posibles hipocorísticos y siglas de su nombre. Por ejemplo, si se llama Francisco Manuel  López probaremos Francisco M. López, Paco M. López, Paco Manuel López, Francisco Manolo López, Fran M. López, Franma López, Curro Lolo López y todas las posibilidades que se nos ocurran. De esta forma, posiblemente encontremos un pseudónimo o nickname que también buscaremos en Google y el resto de redes sociales.

La mayoría de veces lo que descubriremos con una búsqueda así en Google es lo poco relevante que es esa persona de cara a la información mundial, esto es, que su nivel de popularidad en internet es bajo. Y dime querida amiga, ¿para qué quieres un novio que no sale en la primera página de Google?

Quizás también te interese…
- Todos los posts del Manual del Buen Stalker
- Yo te stalkeo, tú me stalkeas

Deja un comentario