#22 Hacer fotos subacuáticas

foto subactuatica alvaro onieva

Mi madre me infundió terror sobre los perjuicios de abrir los ojos bajo el agua, pero para las fotos lo hice.

En mi lista, hay algunas de las cosas que hacer antes de los 30 que suponen una gran gesta y otras que aunque son bien sencillitas hacen ilusión cumplirlas igualmente. Una de estas últimas era hacer fotos subacuáticas, que cumplí a comienzos de verano con Anto.

Siempre me han parecido divertidas las fotos subacuáticas y me apetecía mucho hacerlas, porque yo soy muy de hacer el tonto de forma gratuita y muy de posar, así que era una forma de unir estas dos aficiones. He de decir que antes de esta excursión piscinera con Anto ya “cumplí” esto en el cumpleaños de mi amigo Álex, cuando junto a él y otros compis del máster nos hicimos fotos con la cámara de un amigo de él. Pero éste amigo de mi amigo, altamente maligno, borró aquellas fotos y nunca más se supo.

Así que seguía pendiente de hacer las fotos subacuáticas (y de ver el resultado). Anto, pasa gran parte de su tiempo entre el gimnasio y la piscina, y por aquel entonces se estaba preparando para una competición de triatlón. Así, como parte del entrenamiento, puso un estado en Facebook en el que proponía si alguien le podía acompañar a la piscina para grabarle y así ver qué errores de posición o movimiento cometía al nadar. Y allí que me ofrecí voluntario, a cambio de que luego me dejase chapotear en su piscina, claro. ¡Además tenía una GoPro!

Fue un sábado de junio, primera jornada de piscina de la temporada. Madrugamos un poco y cogimos el cercanías para ir hasta Collado Villalba, donde él tiene su casa de verano que tiene una enorme piscina comunitaria. Él se enfundó su traje de neopreno y yo di rienda suelta a mis conocimientos audiovisuales para grabar lo que podría ser la versión acuática de ‘El Proyecto de la Bruja de Blair’. Primero le grabé sólo siguiéndole desde el borde de la piscina, pero luego empecé a innovar, saltando al agua y cogiendo todo tipo de planos, laterales, desde abajo… y con un agua fría de coj***s, que aquello era la sierra.

Cuando acabó sus largos (que no recuerdo cuántos fueron, pero un montón), ya nos dedicamos de pleno a hacer el gamba. Y aquí están los resultados. He de confesar que algunas de las fotos quedan censuradas porque salgo fatal. En algunas de ellas parece que tengo dos cuernos porque me pillé dos mechones del flequillo con las gafas de bucear y se quedaron pegados a la frente mientras el resto del pelo ondeaba en el agua. Bueno, ahí van:

Anto y yo haciendo natación (des)sincronizada.

Anto y yo haciendo natación (des)sincronizada.

Saliendo a la superficie a respirar, que no somos Ariel.

Saliendo a la superficie a respirar, que no somos Ariel.

Un ángel marino o alguna chorrada así. Muy dramático.

Un ángel marino o alguna chorrada así. Muy dramático.

Haciendo como que me había suicidado ahogándome a lo estrellad del rock.

Haciendo como que me había suicidado ahogándome a lo estrellad del rock.

Pose acuática aún más dramática.

Pose acuática aún más dramática.

Ira acuática.

Ira acuática.

¡Y ahora los gifs!

Bomba frontal:

piscinaBomba lateral:

piscina2En Se me pasa el arroz | Mi lista de Cosas que hacer antes de los 30

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