El camino al éxito en ocho palabras

8 palabras exitoLlevaba un tiempo sin escribir nada en el blog y quería recuperarlo con algo que trajese positividad. Qué mejor forma de plantarnos ante el 2014. Y me he acordado de este vídeo tan inspirador que me ha acompañado durante los últimos años. Lo conocí en la Universidad a través de Sonia Blanco, quien nos lo puso el último día de clase de la asignatura de Programación Audiovisual. Con este vídeo, nos animaba a quienes por aquel entonces éramos alumnos de último curso a enfrentarnos al mercado laboral, cuando aún no sabíamos que nosotros seríamos la generación de la crisis. Y han pasado ya más de cuatro años…

En el vídeo, Richard St. John condensa en tres minutos las que, según él, son las claves del éxito reducidas a ocho palabras. Una presentación para el TED muy vistosa pero que, más allá de la apariencia de palabrería barata propia del showbusiness yanqui que pueda dar, me parece que guarda mucha verdad. Porque el éxito no es una fórmula mágica consistente en mezclar polvos de hada con heces de unicornio, el éxito se basa en el trabajo y en la constancia. En tener un proyecto. Y la verdad es que con los años me he ido dando cuenta de que estas ocho palabras tienen mucho sentido.

Pasión. Es totalmente cierto que si haces algo que te gusta, se hace mucho más llevadero. Es más, cuando haces lo que realmente te gusta, no quieres parar de trabajar. Así que tener pasión por tu trabajo no es que te haga exitoso sino que te hace ser capaz de trabajar más. Lo que no me convence tanto es eso de “si trabajas por amor el dinero viene de cualquier forma”, aunque sí que es verdad que tener paciencia y esperanza porque llegará es muy importante.

Trabajo. Las intenciones son buenas pero de nada sirve si no las convertimos en algo tangible. Trabajo, trabajo, trabajo. Cada día, con constancia. Ladrillo a ladrillo. Sin esto nada más se sujeta.

Bueno. Esto es, ser bueno en algo. Todos sabemos que hay cosas que se nos dan mejor o peor, así que tenemos que centrarnos en esos talentos propios y no encabezonarnos en dedicarnos a eso para lo que no servimos. Aquí viene bien un amigo sincero que te diga que ese camino no es el mejor a seguir. Y para ser bueno, además de una predisposición, la clave es: práctica, práctica, práctica. Por ejemplo, escribir todos los días, hasta que se te engarroten los dedos.

Enfocarse. Quien mucho abarca poco aprieta, dice el refrán. La microespecialización es un camino muy a tener en cuenta para posicionarse como el mejor candidato a ese puesto privilegiado en un campo en el que sólo tú y unos pocos más sois los amos. A veces queremos tocar todos los palos y generalmente eso nos lleva a no acabar muchas de las cosas que empezamos o a no hacerlas todo lo perfectas que podríamos.

Empujarse. Aquí hay un poco de pérdida en la traducción ya que el término “push” es más claro, pero aún así se entiende. Tenemos que empujarnos, animarnos a nosotros mismos a tirar hacia delante y salir de nuestra zona de confort para lograr batir retos. Y sí, como dice el vídeo, para eso también tenemos a nuestro padre y nuestra madre.

Servir. Si quieres que tu trabajo se valore (especialmente económicamente) tienes que ofrecer algo que los demás quieran o necesiten. Servir a los demás no es sólo realizar tareas por ellos o ser médico, servir también es generar un contenido diferente e interesante. La diferenciación es clave cuando queremos servir.

Ideas. Y no podríamos conseguir ser diferentes sin ideas. Las ideas son la mejor de las materias primas, la única casi cuando nos movemos en el terreno creativo. Y como dice el bueno de Richard, no hay magia para crear ideas, se trata de escuchar,  observar, ser curioso, hacerse preguntas, resolver problemas y hacer las conexiones necesarias.

Persistir. Y por último la que más me ha costado interiorizar, ser constante y no rendirse. Persistir, y por qué no, resistir. La vida es una carrera de fondo, así que aguanta. Y evita la “crap” de la que habla el vídeo.

Éstas son las 8 claves para el éxito que propone Richard St. John y mi opinión sobre ellas. Añadiría que siempre es bueno tener un plan. O varios, organizados como una cebolla por capas. Un plan a corto plazo, uno a medio y otro a largo plazo. Ceñirte a ese plan pero sin dejar de cuestionarlo para buscar posibles fallas o mejorarlo. Y unos principios que sirvan de sustento para todo.

Pero si tengo que quedarme sólo con una palabra, la clave del éxito es: TRABAJO. Y en ello estamos…

One thought on “El camino al éxito en ocho palabras

  1. 23 diciembre, 2013 at 11:37

    Me alegra ver que aún recuerdas el vídeo ;)

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