Cómo superar una ruptura (en cuatro canciones)

bridget jones

Bridget Jones, MUSA INSPIRADORA.

Te han dejado. Pensabas que todo era maravilloso y que por fin habías encontrado tu media naranja con la que compartirías tu vida para siempre. Pero de la noche a la mañana decidió hacerte zumo y pasarte por el colador, quedándose con lo mejor y tirando la pulpa a la basura sin miramientos. Sí, tú eres la pulpa de la metáfora, por si no te había quedado claro.

Pero no pasa nada, aunque creas que jamás vas a superar una ruptura como ésta y que vagarás por el resto de la eternidad arrastrando unos grilletes que resuenan su nombre, pasará. Todo se supera. Es cuestión de tiempo y de poner de tu parte para mentalizarte. Y aquí estoy yo, querida amiga, para ayudarte a pasar este trance de la mejor manera posible.

¿Y qué mejor forma de hacer las cosas que con música? Sube el volumen de tus altavoces y aprende cómo superar una ruptura en sólo cuatro canciones.

Cómo superar una ruptura. Fase 1: El dolor

Un cobarde mensaje por whatsapp te ha anunciado el fin de tu relación. Pasado el shock inicial y dejando atrás la fase de negación entras en una profunda tristeza aderezada de autocompasión. El dolor. Una fase tan espantosa como necesaria. Aquí te está permitido que hagas el papel de de la viuda de España y que pierdas todo atisbo de dignidad que alguna vez pudo haber en ti. Es el momento de revolcarte en tu propia inmundicia humana, te lo mereces. Porque te han dejado. Porque sufres y el universo es injusto. Tienes todo el derecho del mundo a meterte en la cama con un tarro de helado y siete paquetes de Oreo y no salir de ahí hasta que la masa de paluegos negra te haya cubierto toda la dentadura. Estás a solas con tu dolor y eso nadie te lo puede quitar. Abrázalo. Disfrútalo.

Eso sí, no dejes que esta fase dure más de 4 días, una semana a lo sumo. El universo no te debe más y correrás el peligro de pasar de ser una persona entendiblemente patética a patética sin más. Mientras tanto, no te peines, ni siquiera te duches, quédate en la cama preguntándote una y otra vez qué hiciste mal y pensando en todas las cosas buenas que ya no tendrás. Mortifícate. Porque en el fondo nos pone victimizarnos, un poquito. Y para hacer de esta experiencia algo más grande, usa la música para clavarte puñales y retozar en tu propia angustia.

Así, recomiendo canciones como la que veis aquí, ‘Mi habitación’ de Vega. Que es más triste que Bambi el día de la madre. Llora mientras la escuchas y susurras dramáticamente je vais faire l’amour avec toi aunque no tengas ni idea de francés y eres consciente de que no habrá nada en el mundo que me haga olvidar que no estás cerca. ¿No te es suficiente? Relata al aire las ‘Razones’ de Bebe para no quererte olvidar, porque estás cansada, a oscuras, con miedo y este frio, nadie me lo quita, e imagínate que tienes a tu amado delante para apelarle con un tengo razones, para buscarte, tengo necesidad de verte, de oirte, de hablarte, tengo razones, para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie más a quien ame…. Qué dramón. Y sabes que siempre puedes tirar de clásicos inmortales como aquel ‘Without you’ del que disfrutaba Bridget Jones.

Cómo superar una ruptura. Fase 2: El despecho

¿Pero esto no iba de cómo superar una ruptura? te preguntarás tras ver que sólo he metido más el dedo en la llaga. Pues sí, pero todo requiere un proceso y no podemos saltarnos las fases a la torera, porque sino esto no es un drama ni es nada. Ya has pasado lo peor. Comienzas a aceptar que no volveréis a estar juntos. El resquemor se adentra poco a poco en tu cuerpo y sin embargo aún le quieres. Es la dicotomía de esta segunda fase en la que te debates entre el amor y el odio, y esta contrariedad se verá reflejada en tus canciones que cada vez serán más agresivas en su mensaje.

Comenzarás preguntándole como Alaska ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?, yo que te hubiera querido hasta el fin, sé que te arrepentirás. Y ahí está el avance, en ese coletazo en el que ya empiezas a mandarle veneno en tu mensaje a pesar de que aún te arrastres. Grítale a los cuatro vientos que eres tan fuerte como Cher con un I’m strong enough to live without you (soy suficientemente fuerte para vivir sin ti) y no pierdas oportunidad para que todos sepan que On being used, I could write a book (sobre ser usada podría escribir un libro), pero sobre todo, no tengas miedo que se te vea el plumero del despecho atestiguando que la otra, porque seguro que te ha dejado por otra, no vale un real con she ain’t worth half of me, it’s true (ella no vale la mitad que yo, esto es cierto).

También puedes acomodar la verdad, como hicieron las Venus, para que sea más Perfecta para ti y entonar que no yo nunca fui un juguete roto por tu amor y autoconvencerte de ya me ves yo sigo ilesa, sigo en pie sigo perfecta. Si el resquemor se apodera de ti hasta convertirse en ira, déjalo llevar y tilda a Ese hombre con todos los improperios que se te ocurran porque si te hizo lo que te hizo no es más que una Rata de dos patas. Culebra ponzoñosa. Rocío Jurado y Paquita la del Barrio sabían de lo que hablaban.

Estás siendo un poco infantil y ridícula, sí querida amiga, pero al menos ya no estás pensando si mandarle un privado por Facebook para decirle que le puedes perdonar que se tirase a tu prima Vane si vuelve contigo. Avanzas.

Cómo superar una ruptura. Fase 3: La resurrección

Y entonces llega el momento. Te has saturado de la pena y las ganas de descuartizar han aminorado. Y empiezas a ver las cosas con más claridad. Llegas al momento del cambio, when the world’s a bit amiss (cuando el mundo es un poco inoportuno) y I feel on the verge of going mad and then it’s time to punch the clock (me siento al borde de volverme loca y entonces es el momento de golpear el reloj). Como decía Marge Simpson que hacía cuando niña, empujas la tristeza por debajo de las rodillas, hasta que puedas caminar sobre ella. Y como en la canción de ‘Hedwig and the angy inch’, te pones un poco de maquillaje y una peluca de imponente terciopelo. Metafóricamente, claro. O no, eso ya a gusto de consumidor. Lo importante es que notes el cambio de energía, y cómo la pena se convierte en ganas de saltar con la canción en la que, de repente, eres una estrella del punk rock. Y I’m never turning back (nunca volveré atrás).

También puedes vivir este momento del ave fénix del amor de forma más petarda si después de ver la puta realidad te pones maquillaje hasta en el corazón para gritar a los cuatro vientos la consigna de SOBREVIVIRÉ. Grítala. Y entonces estarás lista para buscar un hogar entre los escombros de mi soledad porque aunque duela quiero libertad.

Cómo superar una ruptura. Fase 4: Brand new girl

Por fin, querida amiga, las canciones ya sólo hablan de ti. Eso significa que lo has superado. Ya no hay rastro de un alguien ajeno que te hiere o que te atormenta. Sólo tú, amiga, y eres fantástica. Así que ondea tu melena al viento -o a tu ventilador más cercano- y luce tipazo mientras todos se preguntan who’s that girl (¿quién es esa chica?) y otros contestan que panther on the runway (una pantera en la pasarela). DO IT, DO IT. Welcome to the jungle. Bienvenida a la jungla, otra vez.

En AgenTV | Canciones nivel: Tan mala que es buena (I)

4 thoughts on “Cómo superar una ruptura (en cuatro canciones)

  1. 22 enero, 2014 at 11:35

    De verdad, si estas canciones te ayudan a superar una ruptura es para hacértelo mirar…

    1. Álvaro Onieva
      22 enero, 2014 at 14:09

      JAJAJAJA. Probablemente…

  2. pablomarcosms
    22 enero, 2014 at 14:32

    Además del maquillaje hasta el corazón, se te ha olvidado el pintalabios, toque de rímel y moldeador como una artista de cine; pero está bastante bien.

  3. 25 enero, 2014 at 4:50

    Que arte tienes cabrón!! xDDD, un abrazo Avarito!! :)

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