La Usurpadora: drama en la casa de los Bracho

la usurpadora

Paola era lo más malvado y lo mejor de la serie. Paulina una santa pero de vez en cuando ponía los ovarios sobre la mesa de los Bracho.

Hace unos meses cuando empecé a vivir en mi ya anterior piso en el barrio de Goya con los Marc decidimos, no sé muy bien por qué, ponernos a ver la telenovela ‘La Usurpadora’. Y ¡ay si nos enganchamos! Noche tras noche nos vimos como una treintena de episodios en youtube de este culebrón mexicano de 1998 y que en España emitió La 1 de Televisión Española hace años.

La premisa era la típica historia inverosímil de este tipo de seriales: una mujer malísima, Paola Bracho, descubre a una chachorra del club de ricachones que frecuenta clavadita a ella, Paulina Martínez, que claro está, es pura bondad. Así que Paola chantajea a Paulina para que se haga pasar por ella con su familia y su vida diaria mientras se marcha de parranda a vivir un año sabático por el mundo con un ricachón. Paulina acepta la extorsión para conseguir unas medicinas para su madre, la que encima de todo se muere. Nadie en la casa de los Bracho se dará cuenta del engaño, pero asistirán sorprendidos a ver cómo la pérfida Paola se ha convertido en buena y comenzarán a quererla. Incluido el horror galán Carlos Daniel, sus insufribles hijos Carlitos y Lissete, o la abuela borracha Doña Piedad.

Realmente aprendí mucho viendo las culebronescas tramas de ‘La Uruspadora’ porque es ver un gran guión en pañales. Quiero decir que todo es muy básico, muy evidente y muy fácil de descifrar, pero eso no significa que no esté bien construido para que las tramas funcionen y, sobre todo, enganchen. Por eso diría que ‘La Usurpadora’ es una muy buena obra de un nivel básico de lectura. Y simpatiquíiiisima.

Había de todo: la hermana envidiosa de Carlos Daniel, Estefanía, que le tenía tirria a Paola/Paulina por ser más guapa y por zumbarse al pichabrava de su marido, el cual no podía ver a la seca de su mujer sin el camisón de monja que llevaba siempre ni el pelo suelto; la abuela borracha que exigía “mi medisiiiiina” que en realidad era brandy o pacharán; la amiga Gema que le soltaba besos en la boca a Carlos Daniel para levantárselo a Paola sin venir a cuento porque estaba loquita por él; el pintor que pintaba desnuda a Paola y chantajeaba a Paulina con enseñar un cuadro suyo en bolas; el jardinero llamado Panchito que parecía que se había liado con la vieja borracha en el pasado, el niño repipi al que le daban ataques epilépticos y que Carlos Daniel pensaba que era poco hombre; una fábrica de azulejos con obreros; viajes a un chroma que era Mónaco que acababan en accidentes de tráfico; o una magnífica sirvienta de nombre Fidelina que miraba por encima del hombro a todo el mundo y que en realidad era la madre secreta de Estefanía… y un sinfín de tormentos que sus protagonistas dejaban muy claros en sus soliloquios.

la usurpadora

La Usurpadora nos enseñó a caernos y a levantarnos después.

Frases de ‘La Usurpadora’ para tu vida diaria

Tened en cuenta que para darle entonación mexicana tendréis que sesear.

No quiero pretextos – Evita cualquier excusa de tu interlocutor.
Tu mamá se está petateando – Se lo dicen a Paulina cuando su progenitora está a punto de morir.
No ande de resbaloso conmigo – Que no sea zalamero ni te tire los trastos.
Te va a pesar – Avisa así a alguien de que se está equivocando con sus actos.
Recámara – El lugar para descansar. Alcoba.
Mesero - Camarero, mozo.
No te des importancia conmigo – Le bajas los humos a tu interlocutor cuando intenta venderte humo. “Darse importancia” es el postureo mexicano de los 90.
¡¡Qué padre!! – Cuando algo es bueno o divertido.
Sigue clavada de Carlos Daniel – Sigue pillada por alguien. Muy gráfico.
No se acomoda con ningún otro – No se echa otro novio. Efecto secundario de la anterior.
¿¿¿Bueno??? – Lo que grita Carlos Daniel o cualquier ser humano cuando responde al teléfono y nadie contesta. Ve subiendo de intensidad cuanto más pasen de ti hasta que te oigan en tres mansiones a la redonda.
¡Cuántas atrocidades! – Lo que Paulina descubre al leer el diario secreto de maldades de Paola.
¡¿Dios mío pero es posible?! – Lo que debes exclamar ante tantas atrocidades.
¡Tú pico de cera! – ¡Cállate!
Conseguir lana – Conseguir dinero.
Se está dando a desear – Darse importancia con intenciones de flirteo.
Celular – Teléfono móvil.
Platicar – Hablar.
Apúrate – Date prisa.
Serénense - Cálmense.
Para que la corra de esta casa – Para que la eche de la casa. La sombra del drama del desahucio siempre planeaba en la casa de los Bracho. También escuchado “¡no le corra señora!”.
Ni modo – De ninguna manera.
Mi perfume está de pelos – Mi perfume huele muy bien
No sigas contrariado – Aclárate.
¿Quién lo dispone? – ¿Quién lo ordena?
Arréglate atractiva - Ponte guapa. Lo que hacemos todos cuando queremos seducir a alguien o salimos un viernes por la noche.
Está dispuesta a bajarle a Carlos Daniel – Una buscona quiere quitarle a otra el novio, de nombre Carlos Daniel.
Quien sola se ríe de sus maldades se acuerda – No hace falta explicación para esta joya de sabiduría popular oída en boca de Fidelina.
Se puso abusada – Al contrario de lo que la lógica nos pueda decir, ponerse abusada no es ser la víctima sino el que agresivo. Ponerse abusado es ponerse firme, no achantarse.
A poco no es patrona tuya también – Por poco no te manda a ti también.
¡¿Cómo está eso?! – Me interesa ese tema, cuéntame más.
A quien le dan pan que llore – Pues eso.
El prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila – OLÉ.
Baje de volada o esa vieja resbalosa le come el mandango – Baje corriendo o esa guarrilla le quita el maromo.
La culpa la tienes tú por andar como adefesio – Lo que te pasa si te bajan a tu churri por no arreglarte atractiva.
Departamento – Apartamento.
¿Qué se te ofrece de mí? – ¿Qué quieres?
¡Qué tormento Dios mío! – Si lo exclamas agitando el puño al aire haces la gracia completa.
Se armó tremenda bronca – Pasaba mucho en ‘La Usurpadora’.
Envenenando de lo lindo contra usted – Alguien te está criticando o te está poniendo a todos en contra.
El que busca el mal por su justo se va a quejar al infierno – Ahí lo llevas.

LO MÁS de ‘La Usurpadora’

Y para terminar con mi pequeño homenaje a la Casa de los Bracho me gustaría recomendaros este vídeo que es lo más de LO MÁS de ‘La Usurpadora’. Os pongo en antecedentes. Ya se ha descubierto el pastel de que Paola y Paulina (a.k.a. La Usurpadora) eran en realidad hermanas y Paola ha vuelto a casa dispuesta a quemar las naves. Gema ha roto su alianza con Paola de fastidiar a los Bracho y ahora está metiéndose en el bolsillo a Carlos Daniel. Y Paola se pone bien abusada. Aquí unas cuantas frases del vídeo que usar cada día:

Si así lo has decidido, tus razones tendrás.
Qué bien queridito, qué bien… – Cuando quieres tratar como un loco al otro.
¡No te hagas la mustia Piedad!
Lo DDDDuDDDDo. – Atención a la fonética de las /d/ de Paola.
SORRA.
Cambiemos de plática. – Si un tema te incomoda, pasapalabra.
¿Qué se te ocurre a ti perrita?
JAJAJAJA (risa de Paola loca)
Es una historia simpatiquísima.
¿Se imaginan a Gema en una playa en donde todo el mundo anda desnudoooo? – Usar para poner en evidencia a cualquiera
¿Cómo tú? No, COMO TÚ. – Rebotar una acusación.
TARARARAAAAAAAAAAAN (Música dramática de la Usurpadora)
¡Cuánta desvergüenza hay en esta vida Dios mío!
La reina madre ofendida, el rey corrido, y las princesas solas en la mesa – Decir siempre esto cuando te sientes a la mesa con tu mayor enemigo.

¿Os habéis animado a ver tan magna obra? Pues os informo de que podéis ver La Usurpadora online en Youtube.

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