Improvisar la vida

boyhood¿Cuál es el sentido de la vida? La pregunta sale de boca del protagonista de ‘Boyhood’ (What’s the point?). Quizás no haya respuesta. Y digo quizás por suavizarlo, porque no, no la hay. O al menos no vamos a conocerla. ¿Entonces? Se trata de disfrutar, de caminar, de tratar de ser felices mientras dure. De ir improvisando sobre la marcha.

De esto nos habla la película del momento, una cinta que muchos encumbran como la nueva obra maestra. No sé si el título se le queda grande, pero sí diría que es una imprescindible de la cartelera y una obra interesante a muchos niveles. Tras verla me pareció que faltaba una reflexión más profunda en ‘Boyhood’, pero después de rumiar su contenido durante un par de días llego a una conclusión casi opuesta. No lo necesita, porque ‘Boyhood’ es más la invitación a la reflexión que una reflexión en sí.

Choca desde el punto de vista del guion la no estructura que sigue la película. Rodada a lo largo de doce años, las secuencias iban pensándose y escribiéndose a lo largo de todo el proceso, no había un guión cerrado establecido desde el principio. Me pasé buena parte de la película esperando unos puntos de giro, lógicos en cualquier relato fílmico, que no llegaban como estamos acostumbrados. Y es que ‘Boyhood‘ es más bien una sucesión de momentos (tal vez de ahí salga el “Momentos de una vida” que le han puesto de subtítulo en España), fragmentos de existencia que componen un todo imperfecto. Como la vida real. No hay arco en el guion, como tampoco lo tenemos en la vida.

Sin embargo, este compendio de momentos, unos más interesantes que otros pero en general bastante estimulantes, van lanzando preguntas sin muchas respuestas y muestran a personajes en constante búsqueda. No sólo a Mason, el protagonista, también a su hermana, su madre (una soberbia Patricia Arquette para la que exijo un Oscar), su padre… Todos avanzan sin saber a dónde, intentando ser felices, no siempre consiguiéndolo. Como nosotros.

Por tanto, ‘Boyhood’ es como la vida. Son momentos de una vida. Es algo distinto, es difícilmente valorable desde los cánones clásicos del cine, pero no por ello es una experiencia menos valiosa. Una perfecta imperfección. Hay que verla. Y después preguntarnos a nosotros mismos “what’s the point?” y aunque no encontremos la respuesta tratar de hacer la mejor improvisación posible. Vivir la vida.

2 thoughts on “Improvisar la vida

  1. 12 septiembre, 2014 at 19:41

    Ay, menudo hype :_(

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