Ranking: Las peores verduras del mundo (y también las que tomo)

las peores verduras del mundo

La foto es de: AbbieValk. Yo tengo una orden de alejamiento sobre varias verduras.

Siempre he tenido fama de delicado con la comida porque, como a la mayoría de los niños, nunca me gustaron muchos alimentos, especialmente la alfalfa y otras cosas que crecen del suelo. El tiempo no me lo ha corregido. Sin embargo con el resto de comidas no suelo tener problema, me gustan todas las carnes incluido el cordero o las de caza, el pescado y la mayoría de potajes, siempre y cuando, claro está, no incurran en la inclusión de los alimentos vegetales prohibidos durante su elaboración.

Mi tía Manmen me preguntó, mientras apartaba yo pacientemente los guisantes de un arroz tres delicias al que me invitó (quien llamó “delicia” a los guisantes es que no sabe nada de los placeres de la vida), que cuáles son las verduras que menos me gustan. Así que nos pusimos a elaborar un ranking de las peores verduras del mundo. Y aquí van, de mejor a peor y clasificadas por categorías.

ME GUSTAN

- Tomate: Es maravilloso. En general no me gustan mucho las texturas vegetales que masticas y crujen, por lo que prefiero los tomates tipo pera maduros. La ensalada de tomate, atún y queso blanco es un imprescindible de mis cenas. El tomate frito, la base de la alimentación mundial.
- Patatas: Crecen en el suelo, dejadme meterlas en la lista. Las patatas son, junto con el arroz y la pasta, el fondo de armario de cocina de cualquier comedor de hidratos, la gente que sabe.
- Pimientos: Verdes o rojos, dan color y sabor a todo. Muy guays para cocinar carnes.
- Cebolla: Sofrito de cebolla para TODO. Cebolla pochada, cebolla caramelizada. Oh, sí.
- Berenjena: A la plancha o rebozadas con miel, pero no esperéis que las reboce yo.
- Setas: Son la “verdura” (en realidad son hongos, pero por verdura entendamos todo “lo verde” aunque tampoco es verde, pero you know) que más se parece a la carne en textura. Me las quedo.

– Y hasta aquí lo bueno –

NI FU NI FA

En esta categoría entran esas verduras que teóricamente puedo tomar, que no considero dañinas, pero que nunca me verás comiendo motu proprio.

- Lechuga: ¿Hay algo más coñazo en esta vida que una lechuga?
- Escarola: Otra que tal baila.
- Calabacín y pepino: ¿Alguien sabe distinguirlos?
- Zanahoria: A nadie le hace daño una triste zanahoria, pero ella y el boniato siempre serán las primas pelma de la patata.
- Champiñones: Setas de segunda.

SOPORTABLE POR COMPROMISO

Tu futuro suegro te los pone en la mesa y te los comes. Con mucho pan y pensando en otra cosa para que pase pronto. No es un gran drama pero tampoco plato de buen gusto.

- Guisantes: No estamos tres días en este mundo para comer guisantes. Anodinos, pellejudos para lo pequeños que son, y encima un rollo para apartarlos. Siempre te llevas alguno por delante.
- Trigueros: Es que son demasiado verdes. Demasiado planta. Demasiado yerbajo.

CASI MUERTE

Sudores fríos y muy probables arcadas. No me los como ni harto de vino.

- Habichuelas verdes: ¡Sal de mi potaje!
- Col: Puaaaajjjj.
- Espárragos blancos: La carretilla es para potar en ella, ¿verdad?

MUERTE: LAS 6 PEORES VERDURAS DEL MUNDO

Y llegamos al top 6 de peores verduras del mundo, las minas antipersona que brotan de forma natural del suelo, esa venganza de la madre tierra porque nuestras meadas mojen su tez. Lo peor de lo peor. Preferiría estar una semana sin comer o pasarme la epilady por todo el cuerpo antes de tomar esto.

6. Alcachofas: No entiendo como tú, hombre del pasado, que ibas caminando desnudo por la tierra, viste un micrófono de hojas y decidiste comerlo en vez de ponerte a cantar e inventar el pop. Nos habrías dejado mejor herencia.

5. Berzas y grelos: ¿Cómo pueden los gallegos fingir que esta alfalfa es comestible? Lo siento, pero no se puede tener gracia-arte-salero-duende en una autonomía donde se come esto. En potaje me resultan repulsivas.

4. Coliflor: Huele a mierda fatal cuando la cocinas. Sabe igual de mal y tiene aspecto de enfermedad infecciosa.

3. Acelgas: Otra maceta que se supone que tenemos que probar. Un día mordí una por error en una pizza pensando que era albahaca, puse tal cara que pensaban que había encontrado una uña o un dedo en la pizza.

2. Brocoli: Ese tronco, ese verdor, ese sabor fuerte… Ponle queso rallado, ponle ambrosía pura por encima y seguirá siendo ascoputo. Nauseabundo. Como los pedos que hacen gestar a quienes osan tomarlo. Que lo prohíban.

1. Espinacas: Mi recuerdo más terrorífico del comedor del colegio es cuando nos traían un potaje amarillo pis en el que metías la cuchara y sacabas las espinacas que se enroscaban en ella como lianas asquerosas que querían apoderarse de tus intestinos como si estuvieses jugado a un Jumanji gastronómico. Que me devore el tablero. Elijo muerte.

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